Anatomía básica de la piel

Actualizado: 30 dic 2021


La piel es el órgano más grande del cuerpo, constituye la envoltura que cubre todo nuestro cuerpo. Separa y protege los órganos internos de todos los factores externos del medio ambiente, a los cuales nos vemos expuestos en el día a día y que tienen la capacidad de afectar nuestro cuerpo. La estructura y procesos fisiológicos de la piel promueven diferentes funciones de vital importancia para nuestro cuerpo como:

  • Regular la temperatura corporal.

  • Almacenar agua y grasa.

  • Ser un órgano sensorial.

  • Evitar la pérdida de agua.

  • Prevenir la entrada de bacterias.

  • Eliminar residuos y toxinas del cuerpo.

  • Metabolizar la vitamina D.

  • Ser receptor de hormonas.

La piel es un órgano complejo por las múltiples células que lo componen, también es el órgano más grande del cuerpo y cumple diversas funciones esenciales para su buen funcionamiento. Hay variaciones personales y del ambiente que hacen que la piel tenga características individuales en términos de grosor, color, composición y resistencia.


La estructura de la piel se encuentra dividida en tres capas unidas entre sí, pero cada una de estas con funciones específicas.


Las capas de la piel:

Epidermis


Es la capa más superficial y mejor conocida de la piel, pues la vemos a simple vista y es la que cumple la función de barrera de protección. Las células de la epidermis están compuestas básicamente por queratina y recubiertas de una grasa muy especial que evita la deshidratación, estas células se renuevan continuamente en un proceso que tarda alrededor de 4 semanas (depende de la raza, edad y el género) para mantener fortalecida la barrera de protección, después se desprenden de la piel por medio de la descamación. Si la descamación está por más de 4 semanas se le considera patológico, y puede deberse a diversas alteraciones como la caspa o el exceso de grasa.


Dermis



La dermis está formada por un tejido conjuntivo, principalmente compuesto por una red de colágeno y fibras elásticas, capilares sanguíneos y terminaciones nerviosas, además de las glándulas sudoríparas, para complementar la función de protección de la piel y aportar al cuerpo flexibilidad y elasticidad, pero sin dureza; es por ello que esta capa es la protagonista para las mujeres en embarazo que tienen un estiramiento de la piel por el crecimiento del vientre y después del nacimiento la piel vuelve a retomar la "forma natural", eso si, depende de la elasticidad e hidratación de la piel.


Hacen parte de la dermis todos los órganos relacionados con el folículo capilar, que es el micro órgano encargado de producir cabello y también los tejidos vasculares que revitalizan y regeneran todas las capas y órganos de la piel, llevando el oxigeno y los nutrientes necesarios para todas las funciones.


Hipodermis


La hipodermis es la capa más profunda de la piel, constituida por un tejido graso que se encuentra debajo de la dermis, más o menos abundante en función de cada persona y de las diferentes partes del cuerpo, por ejemplo en los glúteos encontramos una mayor densidad del tejido graso, pero en el cuero cabelludo encontramos un tejido graso mucho más fino. Este almacenamiento de grasa se trata de un depósito importante de energía para el cuerpo, pero adicional cumple una importante función de protección contra traumas (golpes) y le brinda movilidad a la piel.


Anexos cutáneos

Se le denomina anexos cutáneos a todas las estructuras que hacen parte de la piel y tienen funciones específicas que apoyan la función protectora de la misma.

Están caracterizados por provenir del tejido más profundo de la epidermis (Basal), o sea producidas por la piel y por eso es tan importante conocer su funcionamiento para los peluqueros.


Aunque cada uno de los anexos es de naturaleza diferente, entre los anexos cutáneos que debe conocer el profesional de la peluquería están:

  • El Pelo

  • Las Uñas

  • Las Glándulas sebáceas

  • Las Glándulas sudoríparas


Las glándulas de la piel


Las glándulas son estructuras encargadas de producir sustancias importantes para el funcionamiento de la piel e incluso del cuerpo como el sebo y el sudor. En el cuero cabelludo encontramos de dos tipos de glándulas:

Glándulas sebáceas

Son encargadas de producir el sebo que se distribuye por la piel y la fibra capilar. Su función es humectar para evitar la deshidratación. Están muy bien vascularizadas, pero carecen de terminaciones nerviosas, por eso su funcionamiento está regulado por hormonas sexuales para realizar su función principal, producir grasa.


Glándulas sudoríparas

Son estructuras encargadas de liberar el sudor hacia la piel, se clasifican desde su tamaño y el lugar donde vierten su producto. Encontramos las glándulas ecrinas que desembocan directamente el sudor en la superficie de la piel y las glándulas apocrinas que son más grandes y llevan su producto al interior del folículo piloso, se cree que estas ultimas son las responsables de liberar las feromonas (sustancias químicas relacionadas con la atracción sexual). Las glándulas sudoríparas están fuertemente irrigadas y nervadas, su funcionamiento está regulado por el sistema nervioso autónomo.


Estas glándulas sudoríparas y sebáceas vierten su producto hacia el exterior del cuero cabelludo y juntos forman la emulsión cutánea conocida como el manto hidrolipídico que protege y evita la deshidratación de la piel.



Conclusión


La piel es un órgano que tiene múltiples funciones que garantizan la vitalidad de nuestro cuerpo y también de nuestro cabello, de ahí radica la importancia de conocer su funcionamiento y la manera de mantener en equilibrio todas estas funciones, recuerda siempre que, en un cuero cabelludo sano, nacerán cabellos sanos y hermosos, entonces vamos a cuidar nuestro cuero cabelludo con amor y con productos que se adapten a nuestras características particulares.


Angela Messa

Tricóloga y especialista en Salud Capilar